Aspectos Nutricionales
La correcta nutrición es uno de los factores más importantes en la salud y en la prevención de enfermedades de nuestra mascota ya que un animal sano mantiene su sistema inmunológico más fuerte y equilibrado. Por ello, es de suma importancia que usted conozca qué tipo de alimentación requiere su perro que varía según la raza, el tamaño, la edad, la cantidad de ejercicio que hace el perro al día, etc. Pero también la frecuencia y forma de dar el alimento es decisivo en la prevención de muchos problemas de conducta. No olvidemos que desde cachorros hasta los 12 o 24 meses según la raza necesitan mayor aporte de nutrientes por el proceso de crecimiento.
Hay básicamente tres tipos de alimento: el alimento seco (concentrado), la semi-húmeda y la enlatada. La dieta seca a base de concentrado es más recomendable que la casera ya que aquella, con una composición más equilibrada, contiene todos los elementos que el animal necesita como proteínas, grasas, minerales, fibras y vitaminas, es más cómoda y ayuda a mantener una dentadura sana y libre de sarro. La comida enlatada puede servirnos para completar la seca ya que le da más sabor a la comida.
Existen en el mercado numerosos tipos de alimentos según la raza, el tamaño y los requerimientos de ejercicio de cada perro, y cada alimento especifica la cantidad que hay que dar. Es siempre recomendable consultar antes a su veterinario habitual.
Después de que el cachorro se desteta de la leche materna entre el mes y mes y medio de edad, es conveniente introducir gradualmente un alimento sólido balanceado para destete y dividirlo en 4 raciones diarias. A partir del tercer mes, hay que comenzar a acostumbrar al cachorro a un alimento seco balanceado para cachorros, y la ración diaria se repartirá en tres comidas. A partir del sexto mes le daremos dos comidas al día y después del año de edad le pasaremos a una comida.
Es importante que después de darle de comer el perro descanse durante una hora y media para realizar el proceso de digestión y evitar así una posible torsión de estómago. Por ello, lo recomendable es darle las raciones en los momentos que el perro suela tener baja actividad. Si su perro es muy activo por el día es mejor darle al atardecer, y al contrario, si es más activo por la noche es recomendable darle su ración en la mañana.
Los perros son animales que les gusta mucho la rutina. Darles sus raciones diarias a la misma hora y en el mismo lugar es lo más conveniente. La comida se le pondrá durante 20 minutos, tiempo en el cual si no ha comido se le retirará hasta la próxima ración. Ellos deben comer con voracidad y no es natural que un perro viva como en un “hotel” con la comida siempre disponible. Muy al contrario, si su perro tiene algún tipo de adiestramiento, debe “ganarse” la comida ejecutando alguna orden antes de darle permiso para comer. Esto servirá para que el perro se comporte de forma más natural luchando por conseguir su comida, reforzará el adiestramiento y afianzará más el papel de líder del dueño.
Es conveniente que todos los miembros de la familia den de comer al perro para remarcar su superioridad al manejar todos los recursos alimenticios. Esto se verá apoyado por los turnos de comida, donde la familia debe comer antes que el perro ya que los “jefes” siempre comen antes. Tampoco le dé comida de la mesa. ¿Cuándo se ha visto que el jefe lobo de la manada les de comida de la suya a los demás que están por debajo de él? Esto no haría más que hacer que perdamos autoridad sobre el perro y además le tendremos todos los días pidiéndonos que le demos comida de la mesa.
No olvide tampoco que el perro siempre tiene que tener disponible agua fresca y limpia todo el día.
Por último, debemos señalar que hay alimentos tóxicos para los perros y que nunca debemos darles como chocolate, cebolla, chile.
M.Sc. David Peiró
Director FOGAUS Educación Animal
Ultima modificacion el Sábado, 31 de Diciembre de 2011 10:34