
Conducta Destructiva
Los perros muerden objetos porque esa es su naturaleza. Cuando son cachorros tienden a explorar todo con su boca, además de que mientras les crecen los dientes les provoca dolor y estrés y una forma de paliar esta ansiedad es mordiendo objetos. La cuestión es que tenemos que enseñarle qué puede y qué no puede morder puesto que el perro no es consciente si está mordiendo un zapato caro o un simple trozo de madera.
Muchas veces el perro destroza el mobiliario por aburrimiento ya que no tiene otra cosa que hacer. En otras ocasiones, el quedarse solo en casa le produce una sensación de abandono y por tanto una ansiedad que tiene que exteriorizar mordiendo objetos. A esto se le llama “ansiedad por separación” y requiere de tratamiento.
Ocurre muchas veces que cuando el perro agarra o muerde algún objeto los propietarios tienden a intentar quitarle el objeto o perseguir al cachorro para que lo suelte. El perro interpretará esto como un nuevo juego por lo que siempre que pueda lo repetirá.
Existen muchas razones para que un perro destroce objetos, pero el tratamiento general consiste en:
- Prevenir la conducta destructiva: la mejor forma es desde cachorros. Se colocarán barreras que contengan al cachorro cuando no pueda ser controlado directamente. Esta área no debe contener objetos tóxicos o valiosos. El perro no debería permanecer en este confinamiento por más de 4 horas
- Enseñar y reforzar la conducta deseada: Se dispondrá de mordedores adecuados a su edad y tamaño dentro y fuera del confinamiento, y se le premiará cada vez que los use. Se dispondrán de varios modelos, y se sacarán unos y se guardarán otros cada 3-4 días para mantener el interés por estos objetos. El castigo es muy desaconsejable; los gritos o golpes sólo le confundirán, le harán más temeroso y perderá la confianza en sus dueños.
- Sólo se admitirá el castigo de decir un “no” enérgico cuando se haya sorprendido al perro en el instante en que inicia la conducta no deseada. En el momento en que deje de morder lo que no debía, se le ofrecerá uno de sus mordedores. Si lo coge se le felicitará por ello.
- Se establecerá una rutina diaria de ejercicio y juego: Se incluirán tanto ejercicios físicos, como de obediencia, enseñando las órdenes “sentado” y “quieto”
- Reforzar la conducta apropiada, es decir, premiar cuando mordisquea sus juguetes o cuando permanece tranquilo, e ignorar la conducta no deseada cuando muerde otros objetos. Cuando esté destruyendo objetos de valor o peligrosos para la salud del perro, se le aplicará un castigo a distancia (chorro de agua con una pistola de agua, ruido fuerte con una lata llena de piedras, etc.) No debe asociar el castigo al propietario, pues sólo servirá para reforzar su conducta. Cuando deje el objeto no deseado, se le llamará, se le dará una orden, y cuando la obedezca se le dará un juguete.
M.Sc. David Peiró
Director FOGAUS Educación Animal
Ultima modificacion el Miércoles, 18 de Enero de 2012 06:14