Los problemas de conducta tienen solución!!!

FOGAUS es titulada en Etología Clínica Veterinaria o Psiquiatría Animal (ciencia que trata sobre la resolución de problemas de conducta que puedan presentar los animale) y la única escuela titulada en Centroamérica en esta disciplina. Nuestros servicios se basan en la atención personalizada de los propietarios cuyas mascotas (perros y gatos) presenten algún problema de conducta, siendo los más frecuentes:
• Agresividad hacia otros perros o hacia personas
• Miedos, temores, fobias
• Ansiedad por separación
• Ansiedad generalizada
• Dominancia o sumisión
• Comportamientos obsesivo- compulsivos o estereotipias
• Hiperactividad- hipersensibilidad
• Problemas derivados de la vejez o Síndrome de Disfunción Cognitiva
• Comportamiento destructivo
• Deposiciones en lugares inadecuados
• Desobediencia generalizada
• Ladrido incesante
• Escapismo
• Coprofagia
Etc.
No dude en ponerse en contacto con nosotros si su mascota, independientemente de la especie, presenta algún problema de conducta de los anteriormente citados.
METODOLOGÍA DE CONSULTA CLÍNICA DE COMPORTAMIENTO
A través de una entrevista personal en nuestro consultorio, o si le es imposible acudir es posible realizarla vía telefónica (en muchas ocasiones no es necesaria la presencia del perro puesto que su comportamiento no será el mismo en la consulta que el que manifieste en su propia casa, y con la descripción del problema por parte del propietario será suficiente) procederemos primeramente a realizar un estudio en profundidad del comportamiento del animal, del contexto y circunstancias que le rodean y de la conducta que ha tenido el o los propietarios con él a través de una amplia entrevista que puede durar hasta tres horas.
Se trata de encontrar la causa que produce ese comportamiento anómalo para poder diagnosticar la patología que presenta y tratarla adecuadamente, siempre descartando primeramente que el origen del problema sea subyacente a una causa orgánica, ya que el primer síntoma de enfermedad deriva en una alteración del comportamiento.
Una vez diagnosticado el problema, se procede a evaluar el tratamiento a seguir mediante la terapia de conducta, modificación del ambiente y en caso necesario, apoyarlo con tratamiento farmacológico o quirúrgico por parte de un veterinario.
Cada quince días o un mes se toma contacto con los propietarios para hacer un seguimiento de la evolución del animal.
¿Qué es la Etología Clínica Veterinaria?. M. Sc. David Peiró, Director FOGAUS
La Etología Clínica Veterinaria se trata de una ciencia reciente centrada en el estudio del comportamiento animal y en la resolución de anomalías de conducta que puedan presentar los animales. La especialización en Etología Clínica Veterinaria exige por un lado, conocer el comportamiento normal de los animales y, por otro, conocer también las patologías anormales de conducta que estos puedan manifestar así como los métodos de diagnóstico y aplicación de los adecuados tratamientos. Se trata de una especialización multidisciplinar y abarca temas tan variados como genética, neuroanatomía, fisiología, aprendizaje y cognición animal, filogenia y ontogenia de la conducta, etc.
En el mundo actual, y dada la creciente relación que la sociedad tiene con las mascotas en la que cada día más de ellas viven con nosotros, se nos plantean diferentes problemas de convivencia ya que hablamos de especies diferentes, con distinto lenguaje y comportamiento natural. Es muchas veces por esa falta de comprensión hacia ellos lo que hace que se generen problemas de conducta que afectan a dicha convivencia siendo el propietario en la mayoría de los casos el inductor de las malas acciones en los animales, normalmente por el desconocimiento de las necesidades y patrones de conducta normales caninos .
De ahí surge la necesidad de la figura del especialista en psiquiatría- psicología animal como el profesional que, no solo solucione el problema de conducta que su mascota presente, sino que también eduque al dueño dándole unas normas de conducta a seguir para que aprenda a manejar a su animal en la consecución del bienestar de ambos y del equilibrio y la salud psicológica de ambos en la relación. Los problemas de comportamiento en el perro vienen determinados por tres factores: el factor genético, la experiencia adquirida o aprendizaje y la interacción del animal con el medio ambiente. El propietario del animal va a ser determinante en el carácter futuro del perro. Puede, en primer lugar hacer una buena elección del cachorro. También ha de ocuparse durante toda la vida de su perro, y en especial en los primeros meses, de que el perro tenga suficientes experiencias y que estas sean positivas.
En la mayoría de los casos , ante un problema de conducta del perro o del gato, el pronóstico es favorable, pero es fundamental el compromiso de los dueños en seguir las instrucciones dadas y ser constantes con el tratamiento establecido ya que a veces requiere de largo tiempo, pues de ellos dependerá que la solución del problema de su animal llegue a buen término. Por último, es importante de asegurarse de que la persona a la que pida consejo ante un problema de conducta de su mascota tenga los conocimientos necesarios para tratar el problema, ya que un diagnóstico erróneo de la patología de conducta derivará en un tratamiento inadecuado que sin duda puede producir un agravamiento del problema que presente su animal.
Artículo sobre Etología Clínica Veterinaria. Asociación DRACO Animal
En España contamos únicamente con dos títulos oficiales de especialización en medicina del comportamiento, los Máster en etología clínica regulados por la Universidad Autónoma de Barcelona y la Universidad Complutense de Madrid, donde se forman profesionales especialistas en etología clínica (podríamos considerarlos los psicólogos y psiquiatras de mascotas), encargados de tratar la conducta anormal o patológica de nuestras mascotas (…) Así mismo, existen diversos centros autorizados y homologados para la formación de adiestradores, educadores y especialistas en modificación de conducta (y debemos tener en cuenta que son tres profesionales distintos):
- Adiestrador: trabaja con animales sanos para poder enseñarles trucos o instruirlos en diversos deportes, actividades o ejercicios (agility, mondioring, etc).
- Educador: trabaja junto con los propietarios para conseguir una obediencia básica y favorecer una correcta socialización de nuestras mascotas que permita una convivencia en armonía. Es muy importante su actividad en las primeras semanas de vida durante las clases de cachorros. En ocasiones el veterinario puede aprovechar las primeras consultas para enseñar al propietario las normas básicas a seguir, actuando como educador del propietario, que será en último término el educador de su mascota (con supervisión del veterinario o del educador).
- Especialista en modificación de conducta: trabaja con animales con problemas de conducta intentando corregir estos defectos. En este caso es imprescindible una consulta previa por parte de un especialista en etología clínica para llegar a un diagnóstico, descartar otras patologías, instaurar el tratamiento médico de ser preciso y establecer un protocolo a seguir junto con el especialista en modificación de conducta, que será el que realice el tratamiento conductual y el seguimiento del caso (en contacto con el veterinario ya que en una situación ideal debieran formar un equipo y no profesionales aislados, sin comunicación).
(…)
Sea como fuere, ante la aparición de un problema de conducta la recomendación sería que un veterinario clínico descartara cualquier problema orgánico (dolor, hormonal, endocrino, etc) y que un especialista en etología clínica estableciera un diagnóstico presuntivo y de ser preciso instaurara un tratamiento médico. Posteriormente entre el especialista en etología clínica y el educador y/o especialista en modificación de conducta (muchas veces la misma persona realiza ambas tareas ya que cuenta con la formación necesaria) se establece una serie de ejercicios o técnicas que se deben realizar para conseguir controlar el problema (en muchos casos el tratamiento es largo y la curación no es completa y esto debe saberlo el propietario).
Cuáles son los problemas más habituales con los que nos enfrentamos:
1. Aunque son numerosos los programas de radio y televisión que han conseguido llamar la atención de los espectadores sobre el comportamiento y bienestar animal, lo cual debemos agradecer; en muchas ocasiones los casos presentados no son realistas ya que los problemas de comportamiento no se "curan" en una tarde, normalmente son necesarios meses o años, llegando en muchos casos a controlar parcialmente el problema pero no a curarlo y los propietarios deben ser conscientes de ello (de ahí la importancia de la prevención de problemas de comportamiento).
2. La primera causa por la que el tratamiento (médico o conductual) no consigue el efecto deseado es el propietario, bien porque retire el tratamiento al ver que no hace efecto (los tratamientos en problemas de comportamiento no surten efecto inmediato sino que pueden tardar varias semanas en mostrar sus beneficios y deben mantenerse durante meses en muchos casos) o bien porque se confían y las recomendaciones y ejercicios de modificación de conducta que funcionaron inicialmente ya no las siguen, motivo por el cual reaparece o se perpetúa el problema de comportamiento.
3. Hasta hoy ha existido cierta desconfianza entre los etólogos clínicos y adiestradores, los primeros consideraban que algunos adiestradores carecían de conocimientos en el campo de la terapia de modificación de conducta y en muchas ocasiones esta afirmación era cierta ya que la falta de regulación hizo que numerosos adiestradores aficionados irrumpieran causando estragos (un perro agresivo debe ser atendido desde el más mínimo síntoma de agresividad por un especialista ya que puede originar daños importantes y una atención irresponsable por un "pseudoespecialista" o una atención tardía puede complicar la resolución y control del problema).
Por otro lado muchos adiestradores deciden atender los problemas de comportamiento sin contar con la ayuda de un profesional médico y sin descartar problemas orgánicos o comportamentales que requieren atención sanitaria, por lo que en muchos casos se somete el animal a un adiestramiento o terapia de modificación de conducta de semanas, meses e incluso años sin observar ninguna mejoría.
Existe la creencia por parte de propietarios, reforzada por algunos profesionales, de que los veterinarios que tratan problema
s de comportamiento sobre medican a los animales (muchos adiestradores son contrarios al empleo de medicación, bien por convencimiento de ser poco útil, por creer que pueda causar daños o efectos secundarios, por evitar una primera consulta en un especialista en comportamiento o porque crean que pueda interferir en el entrenamiento); pero esto no es cierto, existen ciertas patologías que exigen un tratamiento médico, sin el cual no observaremos una mejoría o bien porque el tratamiento permitirá iniciar posteriormente el adiestramiento o terapia conductual con ciertas garantías. Lo cierto es que la mayor parte de medicaciones empleadas en comportamiento, indicadas y administradas de forma correcta por el facultativo veterinario especializado en medicina del comportamiento no presentan efectos sedante (como cree gran parte de los propietarios) y ayudan a controlar un estado ansioso, fóbico, agresivo,... pero no sustituye el trabajo posterior de un especialista en modificación de conducta, simplemente se lo facilita.
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Ultima modificacion el Jueves, 07 de Febrero de 2013 08:02